Entrevista a Adolfo López. Catedrático de la Universidad de Valladolid

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El Dr. Dº Adolfo López Paredes es Catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Valladolid. Certificado como Director de Proyectos por IPMA Nivel B. Es miembro fundador del Grupo de Investigación INSISOC (Grupo de Excelencia de la Junta de Castilla y León) de la Universidad de Valladolid. Miembro de las sociedades ESSA (European Social Simulation Association), AEIPRO (Asociación Española de Ingeniería de Proyectos) y ADINGOR (Asociación para el Desarrollo de la Ingeniería de Organización). Profesor del Máster en Dirección Integrada de Proyectos de la Universidad de Valladolid.

Autor de más de un centenar de publicaciones nacionales e internacionales. Editor invitado de las revistas Simulation y Annals of Operations Research. Sus líneas de investigación están centradas en el estudio de la Complejidad, con aplicaciones a la Gestión de Recursos e Infraestructuras Públicas y a la Dirección de Proyectos Complejos principalmente.

 

Adolfo lopez

 

Adolfo López es Catedrático en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Valladolid, con una experiencia de más de 20 años impartiendo clases a futuros ingenieros, gran parte de los cuales serán futuros Directores de Proyectos de todo tipo.

1. Teniendo en cuenta su amplia experiencia. ¿Cuál debería ser, a su parecer, el papel de la Universidad en el desarrollo de la Dirección de Proyectos?

La Universidad debería ser la abanderada en la adopción de las buenas prácticas de Dirección de Proyectos, y liderar la transformación de las organizaciones, al menos en el ámbito de las Administraciones Públicas. Es difícil implantar una Estrategia para alcanzar los objetivos y la Misión si no se apoya en Programas y Proyectos. Son necesarios para asignar los recursos, y para garantizar la participación de todos los Stakeholders.
Será difícil para las universidades españolas lograr posiciones relevantes en los ranking internacionales, si no adoptan la Dirección de Proyectos en su modelo de gestión.

Por otro lado, en nuestro país, las instituciones educativas han adoptado como práctica habitual “mandar trabajos” a los alumnos, de forma individual o colectiva. Pero no se ha profundizado, por falta de capacitación del profesorado principalmente, en la utilización del Proyecto como elemento central para “aprender haciendo”.

Por otro lado, la Universidad tiene la obligación de proponer formación de calidad en Dirección de Proyectos. Actualmente, el vacío existente se está cubriendo por algunas entidades sin muchos escrúpulos, que ofertan formación de muy baja calidad, con profesores que en el mejor de los casos son “malos profesionales”, y que tienen una cualificación y capacitación muy pobre. En el mejor de los casos, se han leído hace mucho tiempo un libro, el PMBOK, y eso cuando lo han hecho.

2. ¿Existe una conciencia, entre el alumnado de la universidad, de la importancia de la Dirección de Proyectos?

Evidentemente, no existe tal conciencia ni percepción. En nuestro país, la Dirección de Proyectos no se considera una profesión como tal. No hay una titulación académica de “Director de Proyectos”, y se ha venido considerando que las formaciones en Ingenierías eran suficientes para capacitar y dotar de las competencias de un Project Manager a estos titulados. Este error se ha heredado por parte de los responsables de Recursos Humanos, y las empresas que ofrecen formación a las empresas, considerando al final esta formación en el caso menos desfavorable, que se cubre con la preparación de una certificación profesional de las más conocidas. Un lamentable error que va a afectar muy negativamente a la modernización, la eficiencia y el progreso de las empresas españolas.

3. ¿Demandan las empresas privadas Directores de Proyectos certificados?

Es cierto que cada vez más, por lo que señalaba anteriormente, las empresas que deciden incorporar a Project Manager, les pide que tengan una certificación profesional. Esto en buena parte es consecuencia del incremento de la actividad internacional de las empresas, puesto que fuera de nuestras fronteras es habitual encontrar en los pliegos de condiciones el requisito de contar con Directores de Proyectos certificados.

También es cierto que las certificaciones garantizan contar con unos mínimos en conocimientos y competencias. Sería necesario que además de la certificación profesional, también se incorporara un plan de carrera para el profesional de la Dirección de Proyectos, en la línea que IPMA plantea para sus profesionales certificados.

 

 

4. He observado que está usted certificado como Director de Proyectos IPMA Nivel B. ¿Qué le ha hecho decantarse por esta certificación y no cualquier otra de las existentes como puede ser PMP, PRINCE2, MPM, etc.?

Entre las múltiples certificaciones profesionales, IPMA es la única que plantea un claro plan de carrera profesional, con cuatro niveles de acreditación. El máximo rango, IPMA A no se alcanza por tener conocimientos únicamente, sino también por el desempeño continuado en el tiempo de las funciones y competencias de un profesional de un determinado rango en las organizaciones.

Las otras certificaciones que menciona: PMP, PRINCE2, etc. Requieren acreditar esencialmente unos conocimientos “técnicos”. Son buenos modelos para lograr el acceso y tener una primera acreditación profesional como Director de Proyecto, pero considero que son insuficientes para los profesionales con años de experiencia y un nivel de responsabilidad elevado en las organizaciones en que desempeñen su actividad como Project Manager.

IPMA permite también acceder a un nivel de certificación elemental, a los jóvenes sin experiencia profesional, en el nivel IPMA D, y a partir de este nivel, crecer hasta el nivel A a lo largo de su carrera profesional.

Por otro lado, también es relevante el coste monetario de mantener la certificación en el tiempo, y en este sentido considero que IPMA tiene algunas ventajas frente a las certificaciones de otras organizaciones.

 

Project manager

 
5. ¿Cuál cree que es la competencia más importante que ha de tener un Director de Proyectos?
A mi modo de ver, hay un mix elemental de competencias que necesariamente debe tener un Director de Proyectos para tener éxito en su carrera profesional, en las que se incluyen:

  • “No desfallecer”. El término de moda actualmente es el de ‘ser resiliente’.
  •  Integrador. El proyecto (sus objetivos/misión) y los stakeholders son un todo.
  •  Gran comunicador.

Para desarrollar estas competencias esenciales, hay que dominar todos los estilos de liderazgo, la asertividad, el compromiso, comportamiento ético, y negociación.

6. Tiene usted una dilatada experiencia en Dirección de Proyectos, que le ha llevado a formar parte de las más importantes asociaciones de Dirección de Proyectos de España y a realizar multitud de publicaciones de Dirección de Proyectos a lo largo de los últimos 20 años. En base a su experiencia podría decirnos, ¿Cuál es la situación de España respecto a la disciplina de Dirección de Proyectos en comparación con el resto de países de la Unión Europea?

A nivel académico el nivel es bastante elevado. Se realizan publicaciones que reciben la atención por la comunidad internacional en las principales revistas, y muy citadas por otros autores.

A nivel profesional, el nivel es pobre. El número de profesionales con una certificación está muy por debajo de los de otros países de nuestro entorno. Las empresas consultoras especializadas en los servicios de Project Management en nuestro país, o son filiales de otras empresas multinacionales, o han sido compradas por ellas. En todo caso, en nuestro país la contratación de servicios profesionales de Project Management es muy limitado, y más aún después de la crisis del sector de la construcción.

Por otro lado, los modelos de gestión empresarial en nuestro país están muy poco desarrollados. El hecho de que casi el 96% de las empresas tengan menos de diez trabajadores contribuye en gran medida a este hecho. También hay que tener en cuenta la edad media de los directivos de estas empresas, por encima de 50 años, y que la Dirección de Proyectos es una disciplina bastante reciente. Por tanto, esos directivos nunca recibieron formación específica en Dirección de Proyectos, ni siquiera en los MBA que cursaron algunos de ellos, y el grado de penetración en los modelos de dirección y gestión es muy bajo. Desgraciadamente para el tejido empresarial de nuestro país.

7. ¿Cuál ha sido la evolución de la Dirección de Proyectos en España durante las últimas dos décadas?

En las dos últimas décadas han proliferado los programas de formación en Dirección de Proyectos. Muchos de ellos de una calidad ínfima, y sin docentes cualificados. Cualquiera se apuntaba a la moda y ponía en su tarjeta: Project Manager, y se dedicaba a dar cursos. Esto ha sido malo para el desarrollo de la profesión, y el daño es en buena parte irreparable. Hace unos años oí en un congreso de Dirección de Proyectos en España: “ahora me dedico a dar cursos de esto… yo si hay dinero en un tema, me meto sin más”.

También es cierto que han aumentado el número de certificados por PMI, IPMA y Prince2 fundamentalmente. Esta es sin duda la mejor noticia.

Ha mejorado el conocimiento de la profesión por los profesionales de Recursos Humanos, lo que sin duda es una buena noticia. Sigue siendo todavía un conocimiento muy elemental, pero por lo menos se empieza a considerar la certificación profesional en las ofertas de trabajo.

Por parte de las administraciones hay muy poco conocimiento o un elevado desinterés en aprovechar las ventajas de las modalidades de contrataciones de Dirección de Proyectos. Sigue siendo sin duda el principal escollo a resolver. En los países anglosajones, todas las contrataciones públicas se hacen integrando la Dirección de Proyectos en los pliegos de condiciones, etc.

 

 

8. ¿Qué necesitaría España para ponerse al mismo nivel que los países del centro de Europa?

Como indicaba anteriormente, el primer paso sin duda es que las Administraciones Públicas incorporen en todas las contrataciones la exigencia de las prácticas de Dirección de Proyectos. Que se desarrolle también la contratación independiente de los servicios profesionales de un equipo de Dirección de Proyectos, independientemente del tipo de contratación. A partir de este hecho, las empresas que trabajaran con la administración conocerían las oportunidades y ventajas de esta forma organizativa, y lo adoptarían de forma generalizada y con carácter inmediato para beneficiarse de los resultados.

En España hacen falta varios miles de profesionales Directores de Proyecto, con un nivel de formación y preparación muy superior al mínimo que requieren las certificaciones profesionales. Son necesarios Project Manager para liderar la transformación de las empresas hacia modelos de gestión más eficientes y sostenibles, más resilientes, y más preparadas para desarrollar su actividad económica en el mundo actual.

9. ¿Cuál cree que será la evolución de la Dirección de Proyectos en los próximos años?

Fuera de nuestras fronteras las empresas líderes están transformando sus modelos de gestión. Se está viviendo el cambio de paradigma de organizaciones centradas en los procesos, a organizaciones centradas en sus proyectos. Las grandes empresas, Siemens es un claro ejemplo, priorizan en el desarrollo de la carrera profesional a sus Directores de Proyectos. Cada vez son más las organizaciones que adoptan la Dirección de Proyectos para gestionar tanto el despliegue estratégico como las operaciones diarias. Las empresas que permanezcan ajenas a este cambio de paradigma se verán seguramente abocadas a la desaparición.

10. Por último y como despedida, ¿Qué mensaje daría usted a los miembros de la comunidad de BPMSat?

La capacitación en Dirección de Proyectos no termina con la obtención de una certificación profesional. La disciplina está creciendo tanto con nuevos desarrollos y herramientas, como en el nivel de exigencia y el alcance de la profesión. El gran desafío actual para los Directores de Proyectos es el de tomar un papel activo en la transformación de las organizaciones para crear empresas y administraciones públicas más eficientes, más productivas, más resilientes y sostenibles. Será necesario contar con profesionales multidisciplinares, y con Directores de Proyecto que sean también Empresarios y Directivos. Hay que estar preparados para este desafío y tomar ventaja de esta oportunidad de desarrollo personal y profesional.

El gran desafío actual para los Directores de Proyectos es el de tomar un papel activo en la transformación de las organizaciones para crear empresas y administraciones públicas más eficientes, más productivas, más resilientes y sostenibles.